Las viviendas se agrupan en 20 piezas horizontales orientadas a sureste. Cada una de las piezas adopta una orientación ligeramente diferente creando una serie de plazas y espacios públicos y semiprivados diferenciados entre sí. Las fachadas noroeste, de servicios y accesos, están recubiertas de una capa vegetal de bajo mantenimiento sobre una estructura independiente que aporta aislamiento adicional a las viviendas, garantiza la privacidad entre bloques y genera una imagen cambiante a los espacios urbanos. La fachadas sureste de cada bloque son diferente gracias a la utilización de algunos materiales de última generación (chapas composite de diferentes colores, tableros de fibras y resinas fenólicas, combinado con texturas de revocos transpirables y vidrio) dando independencia a cada uno de las piezas y confiriendo una imagen dinámica y variada al conjunto.