El diseño juega en torno a la eficiencia del uso del espacio, nunca suficiente para una familia de cinco. Aunque se buscaba que las zonas comunes de la casa estuvieran conectadas en un espacio abierto, la pacífica habitabilidad de una familia numerosa requiere que se puedan independizar diferentes zonas de la casa en ciertos momentos. Para ello, cuatro tabiques correderos construidos en madera de Ie permiten la flexibilidad de transformar el espacio separando o conectando la cocina, salón-comedor, zona de habitaciones y dos zonas de la terraza. El mobiliario y los materiales se han seleccionado pensando en un apartamento para vivir todo el año aprovechando las ventajas de la localización frente al mar para que el salón y comedor formen parte de la terraza y que la terraza sea una auténtica extensión del interior.
Los dormitorios se han equipado con una colección de cajas de roble blanqueado con incrustaciones de corian blanco diseñadas a medida por OHLAB como piezas independientes para cumplir con las necesidades del dormitorio: cama, mesitas, lavabos, bañera, etc.