Las principales actividades que ocurren en el interior, territorio principal del soltero, tienen su reflejo en la terraza, morada principal del perro, permitiendo así que el perro conviva con su amo a lo largo del día desde la terraza. Por otro lado, la vivienda invade la terraza en algunos puntos (el lounge al atardecer, el comedor exterior, la barra de cócteles o la plataforma/spa exterior) así como la terraza irrumpe en la vivienda completando, en el pasillo de la casa, la pista exterior de 100 metros que pueden utilizar ambos residentes en sus ejercicios matutinos. En el interior, una colección de elementos móviles desdibuja los límites entre las estancias dando cabida a múltiples escenarios dentro de la vivienda.